La gran mentira, la vaquita marina dejó de existir desde hace décadas en el Alto Golfo de California

Por El Vigía

La vaquita marina dejó de existir desde hace décadas en el Alto Golfo de California, y a pesar de que no existen pruebas científicas, videos, fotografías recientes o testimonios de fuentes confiables que permitan asegurar que todavía quedan ejemplares, grupos ambientalistas financiados desde Estados Unidos presionaron al gobierno de México para que impusiera “medidas coercitivas severas” con el supuesto argumento de proteger a dicha especie, que se encuentra en peligro de extinción debido a la captura ilegal de la totoaba.

En el fondo, lo que pretende una minoría empresarial extranjera, es obligar a las autoridades de nuestro país a convertir en una pecera intocable el Alto Golfo o también llamado Mar de Cortés, con el objetivo de apoderarse de todos los terrenos costeros para transformarlos en destinos turísticos y centros urbanos para jubilados y pensionados de Estados Unidos y Canadá, dado que se trata de una región con clima cálido.

Sin embargo, para lograr lo anterior presionaron a México para que prohibiera por completo la pesca ribereña, incluso les permiten a embarcaciones extranjeras realizar labores de vigilancia e inspección.

¿Por qué no difunden un video que compruebe que existe todavía la vaquita marina?, ¿por qué los biólogos marinos mexicanos no se atreven a desmentir las versiones de que aún sobreviven 10 ejemplares?, ¿cómo es posible que con tanta tecnología y recursos disponibles no se tengan pruebas contundentes de su existencia, y sólo muestren fotos de hace 50 años?

Hoy volvemos a caer en la misma trampa del embargo atunero, cuando en 1991 un juez de la Corte Federal de San Francisco determinó prohibir las exportaciones mexicanas de atún aleta amarilla, con la falsa acusación de que la flota nacional provocaba la muerte incidental de miles de delfines, aunque 25 años después organismos internacionales resolvieran que los señalamientos no correspondían a la realidad, dictamen que ya no servía de nada en virtud de que ya se había desmantelado la industria atunera asentada en Ensenada, donde se perdieron más de siete mil empleos por ese injusto embargo.

No obstante, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), comenzó con el establecimiento de esquemas para determinar el cierre total o parcial a la pesca por actividades ilegales que ayudarán a la vigilancia y supervisión en el hábitat de la vaquita marina.

“Se trata de tomar medidas coercitivas severas en contra de los infractores de la ley y desincentivar las actividades de pesca ilegal”, precisa la Semarnat.

Según la Comisión Ballenera Internacional (IWC) únicamente sobreviven 10 ejemplares del mamífero marino endémico del Mar de Cortés. ¿Y la pruebas?

Por cierto, ayer 18 de julio se celebró el Día Internacional de la Vaquita para crear conciencia sobre las amenazas que enfrenta. Aseguran que todavía comparte su hábitat con la totoaba, pez cuya vejiga es muy valorada en el mercado asiático, donde un kilo se vende por 8 mil dólares, cerca de 159 mil pesos mexicanos, cantidad imposible de obtener mediante la pesca legal.
Fuente: https://www.elvigia.net/columnas/2021/7/19/la-gran-mentira-374279.html

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